Mallorca esconde bajo sus bancales de piedra seca un tesoro que lleva más de dos mil años alimentando a la isla: el aceite de oliva. Con más de 750.000 olivos —el 90 % de ellos con más de 500 años de antigüedad—, esta isla produce uno de los aceites más singulares del Mediterráneo.
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ToggleLo que muchos visitantes no saben es que pueden recorrer almazaras centenarias, participar en catas guiadas y llevarse a casa un aceite de Mallorca con Denominación de Origen Protegida que difícilmente encontrarán fuera de Baleares.
Un legado milenario entre olivos centenarios
Raíces romanas y árabes
El cultivo del olivo en Mallorca se remonta a la época romana, pero fue durante la dominación árabe cuando los olivares se extendieron por toda la Serra de Tramuntana. La palabra «tafona», que designa a las almazaras mallorquinas, proviene del árabe «tahona», un vestigio lingüístico que delata esa herencia.
Pasear entre estos olivos centenarios, con sus troncos retorcidos repartidos por los bancales de piedra seca —declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO—, es conectar directamente con la esencia agrícola de la isla.
Durante los siglos XVII, XVIII y XIX, el aceite de oliva de Mallorca fue la principal exportación insular. Se utilizaba incluso como moneda de cambio para importar trigo, representando más del 65 % de las exportaciones de la isla.
Generaciones de payeses han cuidado estos árboles con métodos tradicionales transmitidos de padres a hijos, creando un paisaje cultural que hoy define la identidad de la Tramuntana.
La DOP Oli de Mallorca
El reconocimiento oficial llegó en 2002, cuando el aceite de oliva virgen extra mallorquín obtuvo la Denominación de Origen Protegida Oli de Mallorca. Este sello garantiza que cada botella cumple estrictos controles desde la recolección hasta el envasado.
Actualmente, más de 700 olivicultores y once almazaras inscritas trabajan bajo esta figura de calidad. En 2024 la comercialización alcanzó un récord de 374.000 litros, un 18,3 % más que el año anterior.
Tres variedades de aceituna, tres personalidades únicas
La riqueza del aceite de Mallorca reside en sus tres variedades de aceituna autorizadas por la DOP, cada una con un carácter inconfundible.
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- Mallorquina: la autóctona. Cultivada durante siglos en los bancales de la Tramuntana, produce un aceite suave y dulce con un sabor que recuerda a la almendra madura. Su alto contenido en ácido oleico la sitúa entre las variedades más saludables del Mediterráneo.
- Arbequina: frescura herbácea. Aporta un toque de fruta verde, con matices herbáceos y un ligero picor en garganta que delata su frescura. Se adapta especialmente bien a las zonas llanas del Pla de Mallorca, donde el clima más seco concentra sus aromas.
- Picual: carácter intenso. Más intensa y con personalidad, regala notas picantes y amargas que los paladares expertos valoran especialmente. La combinación de las tres variedades permite a cada almazara crear coupages únicos que reflejan el terroir de su zona.
Según la maduración de los frutos se distinguen dos tipos: el afrutado, de aceitunas verdes, con aromas intensos y sabor ligeramente picante; y el dulce, de aceitunas maduras, más suave y redondo, perfecto para aliñar ensaladas o acompañar el pan payés.
Dato curioso: La variedad mallorquina tiene un marcado carácter vecero: alterna años de alta producción con otros de cosecha casi nula. Esta irregularidad natural, unida a la complejidad del olivar de montaña, es lo que hace del aceite mallorquín un producto tan singular y limitado.
Almazaras que puedes visitar en Mallorca
Una de las mejores formas de entender el aceite de oliva de Mallorca es recorriendo las almazaras donde se produce. Varias fincas abren sus puertas durante todo el año con visitas guiadas, catas y experiencias gastronómicas.
- Aubocassa (Manacor). Combina un paseo guiado por su olivar histórico con una cata de aceites premium. La visita dura unos 90 minutos e incluye todo el proceso, desde la recolección manual hasta el prensado en frío. Su ubicación cerca de Porto Cristo la convierte en una parada ideal para completar un día de exploración por el este de Mallorca, combinando gastronomía, naturaleza y cultura.
- Son Mesquidassa. También en la zona este, aspira a convertirse en una de las principales oleorutas de Europa. Su recorrido invita a conocer la elaboración del aceite con los cinco sentidos, desde el olivar hasta la botella.
- Son Catiu (Inca – Llubí). Alberga la prensa de aceite más grande y moderna de la isla, inaugurada en 2008. Incluye tienda, zona de cata y un restaurante donde degustar el tradicional pa amb oli elaborado con su propio aceite.
- Tafonas familiares de la Tramuntana. Para quienes buscan algo más íntimo, las pequeñas tafonas de la Serra de Tramuntana ofrecen visitas donde el propio productor explica cada paso. En otoño, durante la recolección entre octubre y diciembre, algunas fincas permiten participar en la recogida de aceitunas, una actividad que fascina especialmente a familias con niños.
Cómo reconocer un buen aceite de Mallorca
Elegir un aceite de oliva virgen extra de Mallorca de calidad es más sencillo de lo que parece si conoces algunas claves.
El sello DOP como garantía
El primer indicador fiable es el sello de la DOP Oli de Mallorca, que certifica origen, elaboración y calidad verificados por un organismo independiente. Más de un centenar de marcas están autorizadas bajo este sello.
La cata en tres pasos
Fíjate en tres sensaciones: el frutado en nariz, el amargor suave en boca y el picor ligero en garganta. Estas tres cualidades en equilibrio indican un aceite fresco y de calidad.
Si el sabor recuerda a almendra o hierba recién cortada, probablemente estés ante un aceite de variedad mallorquina o arbequina.
Conservación óptima
A diferencia del vino, el aceite de oliva virgen extra no mejora con el tiempo. Cuanto más fresco, mejor conserva sus propiedades. Guárdalo entre 15 y 20 °C, lejos de la luz directa y el calor.
Después de una mañana entre olivos centenarios, completa tu día con una visita a Dinosaurland en Porto Cristo, a pocos minutos de almazaras como Aubocassa. Camina entre más de 100 dinosaurios a tamaño real y descubre cómo era la vida en nuestro planeta millones de años antes de que los primeros olivos echaran raíces en esta isla.
Preguntas frecuentes sobre el aceite de Mallorca
¿Qué tiene de especial el aceite de oliva de Mallorca?
El aceite de Mallorca cuenta con Denominación de Origen Protegida desde 2002, un sello que certifica su calidad y método de elaboración. Se produce con tres variedades —mallorquina, arbequina y picual— cultivadas en más de 750.000 olivos centenarios. Su sabor único refleja el terroir mediterráneo, con notas desde la almendra dulce hasta el picante herbáceo.
¿Dónde se puede comprar aceite con DOP Oli de Mallorca?
Puedes adquirirlo en las once almazaras inscritas, en tiendas gourmet de la isla y en mercados locales como Sineu, Santa Maria o Inca. La mayor parte de la producción se consume dentro de Baleares, así que llevarse una botella es un auténtico souvenir gastronómico difícil de encontrar fuera de la isla.
¿Se pueden visitar almazaras en Mallorca con niños?
Muchas almazaras de Mallorca reciben familias con niños durante todo el año. Aubocassa en Manacor y Son Mesquidassa ofrecen recorridos donde los más pequeños pueden ver los olivos de cerca. Durante la recolección, entre octubre y diciembre, algunas fincas organizan actividades especiales para familias.
¿Cuál es la mejor época para una ruta del aceite en Mallorca?
La temporada de recolección va de octubre a diciembre y es el momento más emocionante para visitar almazaras en activo. Sin embargo, las catas están disponibles todo el año. La primavera resulta especialmente bonita para pasear entre los olivares de la Tramuntana, con campos verdes y temperaturas agradables.



